Recuerde que todo testamento es revocable y que el único válido será EL ULTIMO. Es más, aunque no se diga que se rovoca el testamento firmado en tal fecha, el sólo hecho de que se hago uno posterior deja sin efecto automáticamente el anterior. Es conveniente revisar con cierta frecuencia el testamento propio. Analizar si las circunstancias en las que se otorgó siguen siendo las mismas, si los vínculos con los herederos o legatarios permanecen en el tiempo o es gente que ya se alejó del testador.