neferhetet : Poemas escritos por Reillo (Neferhetet) una mujer y para mujeres.
En la calle y en la noche Estoy aquí, en medio, la calle Sola, viendo pasar la noche Y los coches, ¿Dónde irán? Pienso en tus ojos, sable Pupila abierta, verde iris Y mi ilusión tiene miedo De gritar en la noche Su felicidad abismal. Un transeúnte mira Mi pesadumbre esquiva Y se va, y se iba, Antes me mira Tiene prisa Yo ira. La calle tranquila, Vaga la luna Creciente Errante, Yo vaga de no verte. La gente que no está Hoy en la calle No me mira. Pienso En tus ojos verdes, Tranquila.
Eco-no-mía
¿De qué sirve ahora La belleza De esta paloma blanca Que al sol reza?
Cuando hay hambre en la boca El alma pesa Y sobran las canciones Y los poemas.
Cuando mi hijo pide su alimento ¿De qué color se torna el cielo? Ni lo miro ni interesa.
Cuando hacienda buitrea Como el rapaz a su presa Y la S.S. el cuello aprieta No sirven los collares Ni las promesas
¿De qué me sirve a mí El color violeta Cuando los impuestos Traen una piqueta Para derribar los muros Que cobijan al poeta?
El alma siempre En este cuerpo sujeta Y si él tropieza, Ella se tambalea.
Porque las bellas palomas Blancas o negras También mean
Provocan las flores Alergias y picores Y... Son los colores En los billetes Más hermosos Y más grilletes Que el amor Romántico y celoso + que la amistad pura Que dura…
...Y el ruido del dinero En el monedero + bello que el canto lisonjero De un corazón verdadero
¿De que sirven las letras Más hermosas Si las tapan otras Más morosas? Si las callan las deudas numerosas
¡Cómo se ahoga El verso en la prosa De las facturas Alevosas!
Se esfuman los poetas Ascetas tras Las pesetas. Abrasada
Ahora ya soy la persona seria que ellos querían Responsable con mi casa, mi trabajo, mi hijo, mi vida Pero recuerdo con indomable rabia y rebeldía Miloca vida, Mi ilusión perdida Todas aquellas mentiras Irremediablemente perdidas Escondida estoy ahora en mi guarida Entre cuatro paredes, mi fiebre contenida En hielo congelada la emoción fingida Recuerdo con nostalgia Lo que fueron aquellos días Hace un año que tenía Sueños adolescentes en mi madurez maldita Mi jornada de ocho horas, La sexualidad reprimida Mi hijo, única alegría Y única perspectiva Y mi pintura torcida Ahora tengo mi vida hipotecada Y vacía Viviendo los sueños de otros De los que envidiaban mis días De bohemia, de copas, de orgía Ahora soy la señora Que se ahoga Y que respira Solo por seguir viva Ahora llevo la vida Arrastrando detrás mía Mis sueños van por delante Esperando despertarse De esta anestesiante cobardía Al menos viví la quimera Y queda un recuerdo reptante En mi memoria asfixiante Tengo mis manos atadas Con unas cadenas cuadradas.
reillo (neferhetet@hotmail.com) Me gustan las críticas constructivas, Gracias por leerme, puedes mandar tu opinión a mi mail.