Espiritual : Hola vida, cómo estás?
Hace mucho tiempo que ibas a volver...
Escríbeme una carta, cuéntame de ti; dime cómo te ha ido, qué has hecho de tu vida, con quién la has compartido, dime si eres feliz, porque yo he llorado más que reído desde que no estas conmigo. Quisiera verte entrar por esa puerta, y que me abrases con toda tus fuerzas, y que me digas que me has extrañado, porque yo también te extraño.
Por Félix Santana
A veces camino calles enteras, tratando de distraer mi mente y observo tanta gente, tratando de salir adelante con su vida agonizante, con una mirada de tristeza viendo caer la tarde, ansiosos por llegar a casa para reponer fuerzas y mañana comenzar otra vez con la misma rutina.
Muchos escapan de sus miedos, otros se ahogan en ellos, y en las noches oscuras envenenan sus sueños. Yo también quisiera envenenar este sueño para que así muera el amor que te tengo y dejarte de amar, pero estoy tan lejos de conseguirlo; amarte es mi destino y amarte costará. Quisiera renunciar a ti, pero me falta valor, y sigo caminando por la vida, porque de ella soy un peatón. En mi largo recorrido, hay tantas cosas alcance de mi mano y que no puedo tener conmigo. Pero lo que veo no me quita el enojo, porque la vanidad no llena mis ojos... Y aunque lo tengo todo, sigo siendo un Don nadie, del amor soy un huérfano, forastero de mis propios sueños, ¿ de qué me sirve amarte tanto si no te tengo?. Caminar y caminar agota mis fuerzas, ya me duelen las piernas, pero más me duele amarte y amarte y esperar y esperar algo de ti que nunca llega.
En mi recorrido por la vida he crecido, ¿ madurado?, he reído y he llorado y de mi infancia hay cosas que aún no han cambiado; como seguir soñando como un niño y la timidez aún vive conmigo.
Hace mucho tiempo que la felicidad no viene a visitarme, y aún recuerdo la oscura tarde, cuando el tren del olvido se llevó consigo, sus ojos su risa su brillo, y aún se desvanece lentamente, en sus vagones ardientes y en un largo recorrido por unos rieles que no tienen final, a veces trato de engañarme a mi mismo, diciéndole unas cuantas mentiras a mi corazón; que me amas, me extrañas y que pronto volverás...
Hay cosas que mueren con el tiempo, y yo he visto morir muchos sueños, despertando de ellos, realizando algunos, manteniendo firme otros, y con lágrimas en mis ojos he derribado muros, sangrando mis puños...
Dicen que el mundo da vueltas, pero mi mundo gira a gran velocidad, golpeándome tantas veces como puede... y qué decir de mi propia vida que sobrepasa el límite de la crueldad, cuando creo que me repongo ella me vuelve estrellar y en un mundo de escombros tengo que comenzar... Pero vida yo no voy a juzgarte, si es así como has decidido tratarme... Quizás algún día me digas el porqué... charlaremos... de las cosas que hemos hecho y de las que no nos hemos atrevido hacer. Vida yo te prometo tomarme un café contigo y que hablemos más de ti que de mi mismo. Y talvez quieras sincerarte conmigo y contarme tantas cosas que aún no me has dicho.
Félix Santana.