Se cuenta que hace mucho tiempo la belleza y la fealdad eran hermanas y siempre andaban tomadas de las manos por todo el mundo.
Un día caminando a orilla de la
playa, la belleza le dijo a su hermana fealdad que tomaran un baño en ese
hermoso y esplendido mar y asi fué. Y estuvieron todo el dia jugando en el mar.
Cuando llegó el ocaso del día,
la fealdad le dijo a la belleza que esta cansada y que prefería salir y
esperarla en la playa.
Cuando la fealdad se iba a
vestir, notó que sus vestidos eran unos harapos sucios, feos y rotos, al
compararlos con los de su hermana la belleza que eran unos vestidos limpios,
claros y cristalinos,como el agua del manantial más puro que te puedas
imaginar. Sintió envidia, así que dejó sus harapos sucios, feos y rotos en un
lado y se puso los vestidos limpios, claros y cristalinos de su hermana. Luego
se fué a vagar por el mundo dejando a la belleza abandonada.
Cuando la belleza salio del agua
se sorprendió al no encontrar su ropa y no le quedó más remedio que colocarse
los harapos sucios, feos y rotos de la fealdad. Y se fué muy triste en busca de
de su hermana, a quien nunca encontró.
Y es desde entonces, que todas
las personas estamos confundidas, porque no si lo que vemos feo por fuera es
lindo por dentro, y lo que vemos lindo por fuera, es feo por dentro...
(Quiero compartir éste y muchos
otros relatos con todas aquellas personas que creen que lo más importante no es
la apariencia externa de las personas, sino su personalidad. Enviado por Hilder
Escalona)