El secreto del poder está en una espada que todos llevamos enfundada en una vaina de piel que es la certeza. En la empuñadura va nuestro nombre grabado
En un filo brilla la sabiduría
femenina que es la intuición y en el otro brilla la seguridad masculina
que es la acción. Esa espada aparta la maleza del camino, consigue
alimento, protege de los malos augurios, conquista tesoros y llena de orgullo a
su dueño. Hay que desenvainarla y agitar los aires con su grandeza pues
la guía nuestro maestro corazón ya que ella es nosotros mismos.
- ¿Tú lo hiciste?
- No, yo la mantuve guardada y oculta.
- ¿Y cómo entonces lo aprendiste?
- Porque una de las formas de aprender el
verdadero camino es conocer el errado.
(Autor desconocido. Recibido por e-mail)