Anónimo escribió "A lo largo de nuestra vida vamos aprendiendo muchas cosas, desnudamos algunas falsedades, adquirimos algunas creencias y nos damos cuenta de que la mejor forma de descubrir una verdad es conociéndola por nosotros mismos. Publica tus artículos!
Algunos de nosotros llegamos a conocer a buenas personas, otros sólo conocen a gente que han conseguido influir verdaderamente en sus vidas; todo esto es positivo, más que nada porque nos ayuda a continuar nuestro camino con la certeza de que sabemos mucho más de lo que sabíamos antes.
Sin embargo, hay individuos que parece que no les importe nada lo que ha ocurrido en su pasado más reciente, ya que continúan confiando en personas que ya les han engañado.
Quienes tienen el descaro de mentir a los demás y, por ejemplo, tienen un cargo público y permanecen en su puesto de trabajo como si nada hubiera ocurrido son quienes creen en la mentira como una forma de desenvolverse en este mundo, y yo diría más, hay quienes tienen como eje principal de su vida la mentira.
Ellos han escogido el camino más fácil porque razonar y mantener una argumentación con una base sólida es más difícil, aunque parece que estos seres no saben que muchos de nosotros, a base de oír tantas patrañas, ya descubrimos con mucha facilidad a los enemigos de la verdad, sobre todo porque se coge antes a un mentiroso que a un cojo.
Muchas veces, la principal razón a la hora de seguir este comportamiento es por querer mantener a toda costa una creencia o idea que a veces ni siquiera la hemos reflexionado nosotros mismos.
Pero resulta tan difícil cambiar una convicción que se encuentra en lo más profundo de nuestro corazón, que somos capaces de seguir caminos tan oscuros, que cualquiera diría que llevamos una venda en los ojos; lo malo es que esa venda, a menudo, sólo nos la podemos quitar nosotros mismos porque quien nos diga que nos la quitemos se convertirá en la diana en la que descargaremos nuestras palabras más venenosas.
Natxo Monzó
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