Nadie se escapa de la transformación que ha traído la
Internet al interior de las empresas, y en especial a determinadas áreas
de trabajo que antes se creían totalmente independientes de esta revolución
informática.
Internet y en particular el comercio electrónico; son
responsables de que hoy en día muchas empresas de transporte, envío de
paquetes o mensajería en general, estén replanteando sus métodos
tradicionales de envío de productos o mercancía. Sin embargo, muchos de
los cambios emprendidos por estas empresas no son del todo reales y
profundos como deberían; persiste la imagen y publicidad, y esto puede
ser peligroso para el crecimiento del comercio electrónico a mediano
plazo, cuando la demanda exija de verdad, nuevos, serios y seguros
servicios y no una simple adaptación de los ya existentes.
Hasta ahora, el comercio electrónico al menos en
Colombia, ha generado bastante expectativa. Poco a poco va tomando su
importancia y la necesidad real de quererlo implementar en empresas del
sector financiero, comercial, industrial, de transporte de mercancías, de
servicios en general, almacenes de cadena, etc. Sin embargo, aspectos
tales como la integración de los servicios de la propia empresa con los
servicios de la empresa del cliente, la entrega de productos a la hora,
fecha y en forma convenida, el estudio sobre las características del
usuario final, el seguimiento de los pedidos on-line, el control de los
inventarios, la implementación de diferentes medios de pago, y otros
aspectos de importancia que son el alma del éxito del negocio logístico,
aun no han sido revisados en profundidad para adaptarlos a las exigencias
del e-commerce.
De esta forma, los problemas no se notan tanto mientras
la demanda de servicios por parte de clientes on-line es moderada, pero
cuando se producen picos o como dirían los expertos.... "cuellos de
botella" como en las fechas especiales como fin de año, Navidad u
otras similares, donde los usuarios hacen numerosas compras por la red
esperando que sus productos lleguen en la fecha indicada y sin problemas,
se pueden producir verdaderas situaciones de caos.
La falta de automatización de los procesos logísticos
puede ser un gran dolor de cabeza, y los retrasos en las entregas junto
con otros problemas como errores en los despechos, mercancías entregadas
y no pedidas, productos defectuosos, o una mala atención al cliente
final, producen quejas y descontentos que no ayudan para nada a que exista
confianza de los usuarios en estos servicios.
Según algunos datos encontrados en la red con respecto
a las empresas de logística y la efectiva implementación de Internet a
sus procesos, dan a conocer que a pesar de que para estas empresas,
Internet ahora es muy importante para sus operaciones, prefieren darle mas
importancia en sus web sites a los contenidos corporativos y la promoción
de su imagen, dejando de lado la oferta de servicios y soluciones en línea.
Lo primordial para estas empresas una vez que tengan
soluciones completas de e-commerce, será satisfacer todas las necesidades
a sus clientes y usuarios finales; de lo contrario para una empresa que
necesite algún apoyo logístico para el desarrollo de su actividad, difícilmente
va a estar tranquilo y además va a poder estar a la par de su competencia
en materia de e-commerce.
También habrá que tener en cuenta un precio
competitivo y mas favorable de los que se pueda encontrar off-line para
que valga la pena, así como un buen portafolio de servicios
complementarios para el cliente, pues no se trata solamente de llevar un
paquete y listo!!..... Las empresas dedicadas a la mensajería y al
transporte de mercancías tienen grandes oportunidades en Internet, como
proveedores de servicios de transporte, como facilitadores en soluciones
integradas de e-commerce, gran oferta de información, etc.
Esto no es solo para las grandes empresas, una Pyme o
un profesional independiente que quiera expandir su negocio también puede
desarrollar un excelente servicio de logística en la red, beneficiarse de
las ventajas de localización, conocimiento del mercado y clientes de su
ciudad, región o país, ser competitivos para no quedarse atrás y
aprovechar los innumerables beneficios que ofrece la red y la tecnología
moderna.
María Fernanda Preciado