Anónimo escribió "Buscando otro tema me encontré que la columna de Héctor Abad estaba aquí en emprendedoras.com. Ésta es mi respuesta escrita para el día de la mujer. Saludos
Ricardo Salas Silva
Me llega una nueva oportunidad de saludarlas en el día de la mujer. El tema se va volviendo importante en los medios en la medida que se acerca el día y da para que escritores buenos y escritores que creen serlo escriban en revistas o periódicos.
Hector Abad, uno de esos escritores de la primera categoría, escribió hace dos o tres semanas una columna titulada Elogio de la mujer brava, en la revista Semana. El artículo quiso ser divertido y se convirtió, más bien, en una mala descripción de la mujer perfecta. Me preocupa que yo llegue a ese extremo cuando escribo para las mujeres el día de la mujer.
Por el hecho de escribir sobre las mujeres algunas de ellas podrán tener la sensación de que escribo por cuestiones de genero y por eso termino siendo el mas machista de los hombres. Esto me inquieta a veces y me hace pensar si sigo con esta tarea auto impuesta o si la dejo. En realidad me gusta indagar sobre las mujeres, leer sobre lo que ellas piensan escrito por ellas mismas, con la lectura de los extremos que dan Rosa Montero y Florence Thomas por un lado y Salud Hernandez o Angeles Mastreta por otro o escuchar canciones compuestas para diferente tipo de mujeres. En esas búsquedas he encontrado películas baratas y divertidas como la del hombre, representado por Mel Gibson, que por alguna circunstancia escucha los pensamientos de las mujeres y para fortuna de él esa maldición la pierde antes de enloquecerse o dos mujeres que se encuentran en una relación de madre a hija teniendo distinta raza en Secretos y Mentiras una dramática película británica.
Esta indagación me hace concluir que las mujeres me encantan en su diversidad, en que no se puede describir, pintar o representar a la mujer perfecta. (Dianny, mi esposa, no deja de ser mi mujer hermosa, llena de encantos y tan inteligente como para saber llevarme y de esa manera hacer que sienta sus brazos como el mejor lugar del mundo). Ellas deben ser como quieran ser en sus formas rellenas o livianas, en sus colores naturales o fabricados, en sus pantalones que debían desechar o en sus faldas altas o bajas de todas formas preciosas, en su pelo corto o largo, en sus ganas de dominar o sus deseos de ser dominadas, con doce hijos, con tres o con ninguno.
En ese desarrollo de su propia voluntad es donde el hombre ha intervenido durante muchos siglos con la intención de eliminarlas de la competencia, con la intención de que sean sus subditas, creyendo como buenos ilusos que somos que de esa manera van a ser mayores los disfrutes, todavía nos quedan rezagos milenarios. Una forma de hacer de la vida un pasar placentero es formando conciencia colectiva en la pareja, en acompañamientos temporales o definitivos, y conservando el respeto de nuestras propias identidades.
FELIZ DÍA
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