¿Te has preguntado alguna vez qué sienten tus clientes cuando usan tus productos? ¿Aburrimiento, ansiedad, serenidad, sueño? ¿Qué sentimientos les provocan? ¿Confianza, miedo, orgullo, satisfacción? ¿Qué sentimientos quisiera tu empresa que ellos tuvieran?
Sentimientos como el amor, miedo, respeto o diversión juegan un papel importante en el diseño de productos y servicios. Hay que entender y diseñar con las necesidades y emociones humanas en mente. Debemos tener un sólido conocimiento de quiénes son nuestros clientes, cómo son sus vidas o cuáles son sus necesidades y aspiraciones.
Los productos no sólo satisfacen necesidades prácticas. Se convierten en formas de expresarse, participan de nuestras relaciones con otras personas evocando diversas emociones y pensamientos. Los productos no sólo cumplen su función, ayudan a la persona a alcanzar sus sueños: ser aceptado, querido, adulado, envidiado, etc. Los productos y servicios no deben ser creados sólo como una herramienta para completar una tarea, deben ser vistos como objetos vivos con los que la gente tiene relaciones.
¿Cómo crear una experiencia interactiva exitosa?
¿Sabemos qué funcionalidades o qué información necesitan las personas que usan nuestra web?
¿Sabemos cómo diseñar un site que logre satisfacer esas necesidades?
Si este tema te interesa, no dejes de leer este artículo de Paola Miani, publicado en Baquia.
http://www.baquia.com/com/20030303/bre00005.html