Montar una editorial virtual es una alternativa sencilla y económica si lo comparamos con aquella otra de hacerlo siguiendo los métodos tradicionales que implican siempre un gran desembolso de capital, capital del que, la mayoría de las veces, carece el editor en ciernes, entusiasta, pero indudablemente inexperto.
Internet en este caso, allana muchos problemas y sus ventajas
son lo primero que se toma en cuenta a la hora de meterse en negocios
editoriales on line; la primera ventaja consiste en la inmediata difusión de
los contenidos una vez la web aparece en la red, difusión que se alcanza por
medio de buscadores y también, intercambiando links. En este caso, la promoción
por medio de una buena política de relaciones públicas, es fundamental, como
por otro lado sucede con todo cuanto hace mención al sistema de trabajo que
rige Internet, un mundillo digital en el que la colaboración es básica.
La segunda ventaja, lo hemos comentado al principio, es la de
su bajo coste, ya que basta con tener un ordenador y saberse manejar con la
informática, para montarse una página web y comenzar a llenarla, en este caso
con literatura.
Ahora bien, los textos, u obras, pueden venirnos de autores
conocidos previamente, o a través de alguna convocatoria que los solicite. En
este punto entramos en el terreno de la propiedad intelectual de cara al
exterior; la editorial ha de responsabilizarse legalmente por medio del
copyright para defender los derechos de sus autores, evitando así los plagios,
por otra parte el autor puede, previamente, registrar sus obras en el Registro
de la Propiedad Intelectual, trámite éste de mínimo desembolso.
Una vez efectuados tales prolegómenos, web, autores, obras y
promoción inicial, lo que procede es moverse constantemente procurando que la página
posea elementos atractivos como para hacer que el público no sólo acceda a
ella una primera vez, sino que vuelva a la espera, satisfecha, de novedades.
Porque lo importante en una editorial virtual, y todos sabemos lo que le cuesta
a la gente leer, es que su oferta "enganche" al público y le haga
repetir.
Una editorial virtual, estamos hablando de pequeñas empresas
casi familiares y sin pretensiones de multinacional, puede vender sus obras al
estilo de Stephen King, haciendo pagar por bajarlas de la red, o bien puede
ofrecerlas gratuitamente y financiarse con la publicidad. En ambos casos, ya que
el producto es el reclamo, los escritores cobrarían sus derechos de autor.
El sistema de lectura, al que no hemos hecho referencia todavía,
consiste en obtener la obra, novela, relatos o cuentos infantiles, imprimiéndola
el usuario con su propia impresora y luego encuadernándola en una copistería.
También tenemos otra opción, y aquí entran los e-books, soportes electrónicos
tamaño libro, pero con pantalla, que permiten almacenar bibliotecas enteras ya
que su capacidad es grande siendo su tamaño portátil y cómodo.
Y lo último que nos queda por decir es que los costes
globales de la empresa son muy pocos, ya que darse de alta como editor tampoco
cuesta una fortuna.
No obstante, y aquí interviene el factor humano, el único
escollo que puede hacer que el negocio editorial on line, se vaya a pique es que
sus editores pretendan enriquecerse por la vía rápida y al ver que la fortuna
esperada no llega a las primeras de cambio, pierdan la paciencia y abandonen.
Este tipo de negocio requiere su tiempo, y al principio los únicos logros son
de índole moral que no material, por lo cual, si interesa, hay que saber
esperar trabajando en el empeño sin descanso.
Como cofundadora de C. CARDONA GAMIO EDICIONES http://www.ccgediciones.com
en la que ocupo el cargo de redactora jefe, siendo mi hermana Concha la editora
y webmaster, y Melsi Pelfort nuestra amiga y traductora, puedo afirmar con
conocimiento de causa, que éstos son los pasos que han de darse si se quiere
montar una editorial on line, sin grandes pretensiones, pero con mucho
entusiasmo y dedicación.
La aventura de escribir es romántica, mas apasionante, ojalá
podamos trasmitir al público lector el sentimiento que nos impulsa a la hora de
convertir un sueño en Editorial.
Por Estrella
Cardona
http://www.ccgediciones.com