Con frecuencia, las madres solteras que tuvieron un hijo con un hombre que no deseó tenerlo ni reconocerlo, en el afán de darle "un apellido" al niño, le piden a su actual pareja (concubino o esposo) que "reconozcan" a ese hijo como propio, con total certeza de que no lo es.
Pareciera que un niño tiene que tener madre y padre a cualquier precio, aún alterando su identidad verdadera. Sólo buscan un apellido paterno, para ocultar su condición de madre soltera o para que cuando nazcan los nuevos hijos todos tengan el mismo apellido, crean así una ilusión de uniformidad, donde todos los hijos son iguales.
Pero lo cierto es que no son iguales. Uno tiene una identidad falsa.
Son muy frecuentes los casos que cuando el chico llega a los 18 años (tuve 2 consultas en ese sentido en la misma semana), decide que:
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Quiere buscar a su verdadero padre, el que lo abandonó.
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Quiere reclamarle alimentos a su favor desde que nació hasta ahora (cosa que no se puede hacer).
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Manifiestan deseos de hacer una millonario juicio de daño moral por los años de abandono.
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Quiere recuperar el derecho a herederarlo, porque se enteró que tiene plata.
Pero como a la vez vive con el señor que lo reconoció y lo crió junto con su madre, tampoco pretende sacarse ese apellido. ¿ Y entonces?
Sabe - porque ese hombre no lo reconoció nunca ni legalmente ni afectivamente - que nunca logrará tener el amor de su verdadero padre.
Si no tiene el amor, quieren la plata: "que pague por no haber estado al lado mío".
Lo que se olvida es que hubo alguien - la madre - que fomentó que el chico llevara un apellido que no le pertenece y que para demandar la filiación de su padre biológico, al mismo tiempo tiene que impugnar la del hombre que lo reconoció. Es decir, litigar contra quien lo paternó durante 18 años.
Este detalle parece no ser tenido en cuenta cuando me consultan, ya que cuando les digo que eso es lo habría que hacer si pretender obtener una sentencia de filiación, me dicen que no, que contra quien lo reconoció no quieren litigar.
Lo siento: un apellido no se pone y saca como si nada.No puede ir el marido o concubino de la madre al Registro Civil y pedir que lo eliminen de la partida de nacimiento. Para la ley "es el padre", hasta que una sentencia diga la contrario.No es un cargo del cual se puede renunciar.
Si el padre es A, no puede ser también (legalmente) el padre B (en este caso sólo para gozar de los beneficios económicos).
Reitero: para detentar el carácter de HIJO de ALGUIEN hay que llevar su apellido. En estos casos, hubiera sido más sencillo lograrlo si ningún hombre hubiera reconocido al niño como suyo.
Cada día descubro más cuántas filiaciones falsas llevan los niños. Algunos por infidelidad de la madre casada (como conté en otros artículos), donde los hijos figuran legalmente reconocidos por el marido; otras, por decisión de la madre soltera (como en el caso que estamos narrando) y otras porque en lugar de tramitar juicios de adopción los inscriben directamente como hijos biológicos, con certificados médicos falsos.Un indicio para darse cuenta de ésto es fijarse en la partida de nacimiento dónde nació el bebé. En una época donde todos nacen en clínicas u hospitales, esos niños figuran con "parto domiciliario".
En plena Capital Federal no es habitual tener un hijo en la propia casa. Esas partidas, emitidas con esa constancia, generalmente son falsas.
Como el niño no nació en una clínica, de la panza de esa madre, se le paga a un médico para afirme que él atendió el parto a domicilio.
Por supuesto que habrá excepciones, pero convengamos que no es lo habitual.
Mi deseo es que cada niña y vada niño que nazcan tengan su filiación verdadera y si luego son adoptados, que lo hagan a partir de esa realidad y por la vía legal correspondiente.
Mirta Núñez
Abogada, Psicóloga Social, Mediadora
www.mirta-nunez.com.ar
Articulo publicado en el sitio web y en el boletín "Familia y Planificación Personal"