Cuando fallece una persona mayor, el cónyuge sobreviente suele sentir una gran sensación de desprotección, al pensar que sus hijos (herederos) u los hijos de un matrimonio anterior, van a pedir "su parte" en la herencia y se quedará en la calle.
Esto no es tan así, al punto que aún sin hacer testamento, el o la cónyuge supérstite (es decir, sobreviviente) tiene derecho de habitación vitalicio y gratuito sobre el que fuera el hogar conyugal. Este derecho existe no sólo si el bien fuera ganancial sino también si se tratara de un bien propio (art. 3573 del Código Civil).
Entonces, aunque los herederos tramiten la sucesión e inscriban la declaratoria de herederos, no pueden pedir la división del hogar conyugal. Ténganlo presente, porque no sólo no lo saben muchas madres o padres sino que tampoco lo saben muchos hijos, que creen que tienen todo el derecho que exigir que se venda la propiedad y cobrar su parte.
El o la cónyuge que continuará viviendo allí HASTA SU MUERTE, tampoco tienen que pagar CANON LOCATIVO ALGO, ya que el derecho es GRATUITO, a diferencia de otras indivisiones de bienes que se dan entre otros herederos.
Asimismo, A TRAVES DE UN TESTAMENTO se puede pedir LA INDIVISION DE LOS BIENES la INDIVISION por un plazo máximo de DIEZ AÑOS (art. 51 de la ley 14.394).
De este modo puede lograr que su viuda o viudo no venda los bienes hasta que los hijos sean mayores de edad (si no excede el plazo legal mencionado) y preservar el patrimonio.
También puede ser útil cuando los hijos son adultos pero la pareja de ellos tiende a dilapidar bienes y puede presumirse que cuando reciban esa herencia presionarán para venderla y gastarla.
Pero es INDISPENSABLE hacerlo a través de UN TESTAMENTO.
Mirta Núñez
Abogada de Familia, Psicóloga Social, Mediadora
http://www.estudio-juridico-abogados.derecho-de-familia.com.ar/
Directora del boletín "FAMILIA Y PLANIFICACION PERSONAL"
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