rosana_tess escribió "El estrés no es una enfermedad, aunque puede acabar provocándola. No tiene un único origen sino varios y sus síntomas no afectan a todo el mundo por igual. Entonces, ¿cómo saber si nosotros tenemos estrés?
“Estrés” es un término que se ha convertido en cotidiano debido al uso y al abuso que se ha hecho de él. Aunque no siempre ha sido tratado con justicia. Los físicos fueron los primeros en utilizarlo para hacer referencia a la tensión que ejerce la fuerza sobre los distintos materiales.
Por su parte, Hans Selye fue el primer médico en utilizar este término en el campo de la salud. Lo definió como la respuesta del organismo ante situaciones estresantes. Pero esta definición no nos aclara demasiado por qué nos sentimos estresados.
El estrés en la supervivencia
En las sociedades primitivas en las que el hombre se enfrentaba continuamente a situaciones que ponían en peligro su existencia, el estrés garantizaba que el organismo estaría preparado en todo momento para reaccionar con rapidez y salvar la vida. Ya se tratara de huir o de enfrentarse al peligro. Es decir, el estrés agudo proporcionaba al cuerpo la energía necesaria para sobrevivir.
Hoy en día nos enfrentamos a pocas situaciones en las que nuestra existencia corra peligro. Pero el estrés agudo sigue presente en nuestro organismo y se dispara cuando nos encontramos ante situaciones que previamente hemos considerado como amenazantes para nuestra integridad: un examen, una entrevista de trabajo, quedarnos sin empleo… En estas situaciones nuestro organismo libera las mismas hormonas que el organismo de nuestros antepasados cuando se enfrentaban a un animal salvaje.
Estrés bueno, estrés malo
Selye comparó el estrés con la temperatura corporal. Sólo es preocupante cuando se encuentra por encima o por debajo de cierta medida. Las investigaciones sobre el estrés han demostrado que cierto grado de estrés favorece nuestro desempeño, nos sitúa en alerta fisiológica y favorece el rendimiento cuando debemos realizar alguna tarea. Sin un poco de estrés nuestra vida sería puro aburrimiento.
Pero al igual que ocurre con la temperatura del cuerpo, cuando sobrepasa cierto nivel, se convierte en nuestro mayor enemigo. Una situación que nos produce un estrés moderado, cuando se mantiene en el tiempo acaba convirtiéndose en estrés crónico, con consecuencias desastrosas para nuestra salud. La mejor forma de prevenir que esto nos ocurra es anticiparnos conociendo los factores que provocan que un poco de estrés acabe convirtiéndose en una enfermedad incapacitante.
Por qué nos estresamos…
- Porque percibimos como insoportable la situación en la que nos encontramos.
- Porque no tenemos unos días o semanas para relajarnos del estrés, o no vemos el momento de hacerlo.
- Porque dejamos de creer que controlamos la situación y quedamos en manos de las circunstancias o de los demás.
- Porque hemos aprendido a responder con miedo ante situaciones parecidas.
- Porque las cosas se complican en todas las áreas de nuestra vida: personal, familiar, profesional, económica y social.
- Porque no encontramos beneficio alguno a la situación que nos provoca estrés.
- Porque somos incapaces de serenarnos y relajarnos ante las situaciones que nos ocurren a diario.
- Porque no tenemos a quien confiar nuestros problemas y angustias.
Recientemente asistí a una conferencia ofrecida por el Doctor Luis Rojas Marcos (profesor de la Universidad de Nueva York y miembro de la Asociación Americana de la Salud Pública y de la Academia de Medicina de Nueva York). Para este gran conocedor del dolor humano por su trabajo con las víctimas del 11S, es más fácil alcanzar la felicidad si fomentamos nuestras relaciones con los demás y hablamos. Sí, algo tan sencillo y tan barato como hablar.
Las experiencias negativas se guardan en la memoria emocional, recurrente y machacona que nos devuelve una y otra vez los malos recuerdos. Si ponemos en palabras esas experiencias negativas, es decir, si hablamos con alguien de nuestro dolor, lo estamos pasando a la memoria verbal, de escasa capacidad para el recuerdo. Esto nos ayuda en parte a eliminar la carga emocional del recuerdo, haciéndolo menos doloroso.
Por Rosana Pereira Davila
Directora de www.tess-on.com
Para contactar con nosotros escribe un email a:rosanapereira@tess-on.com
"