Te quiero...te amo... te deseo...¿es lo mismo?. Saber significa no sólo conocer sino aplicar en forma correcta el conocimiento y entender cómo darlo oportunamente y a quién.
El querer significa el propósito de obtener algo y tenemos que distinguirlo del desear.
Cuando decimos que deseamos algo estamos implícitamente queriendo decir que lo deseamos, pero no tenemos ninguna seguridad ni mucha confianza en que lo vamos a obtener. O tal vez incluso sabiendo que es algo utópico que nunca vamos a tener. Por ejemplo, puedo decir que deseo ir a la luna.
En cambio el querer debe emplearse con esa convicción de que si uno quiere algo, es porque lo puede conseguir. Y si se dispone a conseguirlo lo va a lograr.
Si se repite muchas veces al día un propósito que empieza con "yo quiero...", tendrá una gran probabilidad de conseguirlo, porque su poderosa mente interior le ayudará a conquistarlo.
No está demás recordar que amar y querer son cosas distintas cuando se refiere a personas. Si usted tiene seres queridos, es porque los quiere para algo: para que le hagan compañía, para que lo respeten, para que lo lleven a pasear, lo cuiden, etc. Está esperando siempre algo de sus seres queridos. Y como las otras personas nunca serán igual a usted, ni nunca pensarán ni sentirán igual, tendrá una gran probabilidad de desilusionarse de ellos. Y peor aún, de culparlos.
Amar, en cambio, es desear lo mejor para el otro, incluso si a usted no le gusta lo que la otra persona haga, sienta o piense.
El éxito personal, para que vaya unido a la felicidad y el acercamiento espiritual, va por el camino del hablar correcto, de la claridad de objetivos, de la inofensividad y del amor.
Autor desconocido