A veces la paranoia te hace cuidarte de todo mundo: De la competencia, de los clientes, de los proveedores, del de la esquina. Sin embargo, pocas veces volteamos a ver hacia nosotros mismos. Lee en este artículo algunas sugerencias que mejorarán tu práctica profesional poniéndote un paso delante de los demás.
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Quienes tienen ya su agencia de diseño o Web Studio o freelancean de forma regular, concordaran en que quien más daño nos puede hacer somos nosotros mismos.
Antes que la crisis, los clientes o la desleal competencia, la falta de disciplina en el “entrepreneur” puede ser mortal.
A que me refiero con la falta de disciplina?
Hay varios aspectos, uno es en el lugar de trabajo, otros en nuestros tratos con el cliente, otros más son de organización personal. Veamos
Disciplina en el lugar de trabajo
Muchos empezamos con una pequeña oficina en casa nuestra, de nuestros padres, de un amigo antes que en una oficina establecida y dedicada solamente como área de trabajo.
Entonces, al tener la recamara a unos pasos de distancia de la oficina, esto puede representar muchos peligros a nuestra productividad.
Levantarse tarde y volarse media mañana o tomarse siestas vespertinas pueden ser peligros latentes. Igualmente el desvelarse no es lo mas recomendable pues mucho de tu trabajo incluirán citas y visitas a clientes las cuales requieren que estés bien despierto y ágil de mente.
Si ya tienes una oficina, entonces la disciplina incluirá el limitar el tiempo dedicado a navegar cosas que no estén relacionadas al trabajo, el uso social del MSN o las llamadas que tampoco colaboren con tu trabajo.
Si tienes TV, Radio o iTunes se te dificulta el concentrarte en lo que estas haciendo, leyendo o diseñando quizás sea mejor el apagarla o definitivamente removerla del lugar de trabajo.
Disciplina en el trato al cliente
Otros puntos también de utilidad que manifiestan disciplina con tu cliente es la de ser cumplido con los tiempos, con los compromisos que asumes y con las cosas que prometes.
A veces, las promesas al cliente se convierten en algo pesado, pero eso te deja dos enseñanzas:
- No prometas lo que no estas seguro de poder cumplir
- Si cumples, tendrás clientes contentos, lo cual se traduce en clientes recurrentes.
Cuando las cosas no salen como esperas, tales como retrasos, cambios de fechas, enfermedad, lo mejor que puedes hacer es inmediatamente comunicárselo al cliente. Siempre será mas fácil el avisarle que te enfermaste inmediatamente, que presentar eso como excusa cuando la fecha de entrega se retraso.
Disciplina en tu organización personal
Una de las primeras cosas que vi necesario aprender cuando empecé a trabajar por mi cuenta es a manejar debidamente una agenda.
La memoria falla y es necesario agendar no solo tus citas, si no también tus pendientes, fechas de pago, etc. A mi me ha servido hasta anotar las llamadas pendientes por realizar.
Es bueno también tener un buen sistema de archivo de las anotaciones que escribes sobre los proyectos. Féchalas y archívalas para que todo quede bien documentado.
Créeme, 3 o 4 meses después, cuando algún cliente salga con un domingo 7, estas notas serán un buen respaldo.
Conclusión
Aunque de niños la disciplina ha sido asociada con las nalgadas y el portarse mal, en realidad puede ser uno de tus mejores aliados en tu práctica profesional.
Si eres disciplinado aun en tiempos de crisis o contra la competencia desleal, podrás salir adelante y hacerte de clientes leales, los cuales sin dudas a que quedes mal, te recomienden ampliamente.
Recuerda, sin disciplina, tú eres tu peor enemigo.
Romeo Márquez
http://disenamos.com/articulos/negocios/tu_mismo_eres_tu_peor_enemigo/